jueves, 15 de diciembre de 2011

Capítulo X.

ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA CALIDAD
La calidad implica crítica y autocrítica
La autora deja en claro que para la mejora se necesita una insatisfacción con el estado de las cosas, y la manifestación de esta mediante la crítica  que es parte constitutiva del mejoramiento de la calidad. La crítica genera sugerencias creativas y constructivas. Hay que reconocer que las críticas son necesarias para mejorar nuestro desempeño, nos menciona la autora.
         Si no se toman en cuenta las críticas el mejoramiento es imposible, dado que estas críticas plantean la problemática. La aceptación de las críticas es una tarea difícil de aprender, al igual que la capacidad de criticar y autocriticarse.
La calidad implica valorar la diversidad
“La pluralidad de puntos de vista es lo que enriquece la posibilidad de encontrar soluciones.” Mediante una actitud de respeto y con el conocimiento de que la pluralidad estará siempre presente podremos incluir la calidad en el aprendizaje.
La calidad implica consensos
El consenso es necesario en un proceso de mejoramiento de la calidad e incluye analizar un problema, discutirlo a fondo proponer soluciones, todo esto en conjunto.
La calidad implica relevancia
Debemos de tener en cuenta que lo más importante son los beneficiarios, y sobre ellos tratar los asuntos que tengan en cuenta la satisfacción de las necesidades, esto es la relevancia.
La calidad implica justicia
La autora marca la diferencia entre igualdad y diferencia: “Igualdad es ofrecer lo mismo a todos. Justicia es dar más a los que tienen menos, en educación sería buscar permanentemente la manera en que todos los alumnos alcancen los objetivos”.
         También nos marca que la escuela se preocupa más por la justicia que por la igualdad.
La calidad nos exige creer en nuestros alumnos
Las expectativas elevadas que tenemos de nuestros alumnos son parte de nuestra labor. Esto se traduce en confiar en que ellos son capaces de aprender, y enfrentar exitosamente su vida, por medio de nuestro apoyo y el de su hogar.
 La calidad se comparte
Si se logra el mejoramiento de la calidad en una escuela, esta tiene la obligación de comunicar los procesos que realizaron, para que de ese modo se compartan las experiencias y se pueda crear un vínculo. Tal vez dichos procesos beneficien a otra escuela y de esta manera comience una extensión del movimiento a otras escuelas de la región, a otras regiones, al sistema educativo como un todo.

Opinión
Este último capítulo nos mostro que la calidad requiere de reconocer que hay un problema, para eso debe de hacerse una crítica o autocrítica. Vivimos en un país diverso y debemos a prender a vivir en esa diversidad y compartirla con nuestros alumnos.
         Además el capítulo nos maneja las altas expectativas que debemos de conservar de los alumnos durante todo el ciclo escolar que estemos con él, esto es para darles seguridad y autoestima y permitir la equidad.
         Respecto a las altas expectativas, Mortimore hace mención que debemos de mantener a nuestros alumnos con desafíos intelectuales, creyendo en si mismos y en los demás, procurar que cada uno a su ritmo obtenga los resultados esperados.
         También nos habla de que la calidad implica relevancia, para que los contenidos aprendidos en la escuela les sean útiles a nuestros alumnos en la vida cotidiana.
         La calidad se comparte, fue el último apartado y es el que dirigirá a que las estrategias de aprendizaje que sirvieron en una escuela, se transmitan y puedan funcionar en otra, aunque como cada escuela es diferente, dichas estrategias deberán aplicarse diferente, pero es ir poco a poco construyendo una base.


Referencia: Schmelkes, Sylvia (1995)  Capítulo X Algunas implicaciones de la calidad, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 117-125) México; SEP
Capítulo IX.


LA CALIDAD NECESITA LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD
La mejor manera de tener en cuenta al beneficiario es hacerlo participar
La participación de los padres debe ser propiciada por la escuela, y sólo con esta se podrá  tener en cuenta la calidad.
         Se debe partir de las metas en común entre los padres y los maestros, los primeros que su mayor logro es ver realizados a sus hijos.
         Cuando hay un trabajo coordinado se esperan mejores resultados.
La escuela está en la comunidad y la comunidad está en la escuela
 La autora establece que en una comunidad la escuela se vuelve parte de la vida de la misma. La escuela forma parte vital de la comunidad.
         Se debe tener en cuenta que la identidad de la escuela es única, que los padres deben mantener las expectativas altas en los hijos y de la escuela, para convertir esas en demandas y exigencias que permitan a la escuela mejorar..
Algunas ideas sobre cómo propiciar la participación de los padres de familia y de la comunidad
En apoyo a mejorar estas relaciones el maestro debe de aprovechar los conocimientos, habilidades, valores y actitudes de nuestros alumnos adquiridos en su familia, involucrar a los padres de familia en las tareas escolares de los hijos y hacer participar a personas de la comunidad en la impartición de clases específicas.
Los maestros deben preocuparse, a su vez, por los problemas de carácter emocional, y fortalecer la autoestima de ellos y crear un ambiente propicio para el aprendizaje.
Un trabajo de orientación con los padres, debe incluir los siguientes aspectos:
o   Nutrición
o   Higiene
o   Salud
o   Conocimiento de las etapas de desarrollo del niño y sus requerimientos
o   Conocimiento de la importancia de un ambiente familiar estable y afectuoso para el buen desarrollo de los niños
o   Los apoyos familiares al trabajo escolar de los niños. La necesidad de que los padres se ocupen de destinar un tiempo y un espacio.
En cada reunión se debe de llegar a acuerdos sobre temas específicos. Si hacemos lo anterior, estaremos contribuyendo a crear una cultura comunitaria de participación de los padres en el proceso de aprendizaje.
3. El apoyo especial de los padres a los alumnos rezagados y/o los que presentan problemas especiales de aprendizaje.
En este apartado la autora hace referencia a que siempre habrá un grupo de padres de familia que no acuda a nuestros llamados, por lo regular son los padres de los niños que presentan mayores problemas de rezago escolar, y estos niños son los que requieren de una mayor atención y apoyo.
         Las visitas domiciliarias son un mecanismo para lograr establecer un vínculo con la familia.
4. Otros aspectos en los que pueden establecerse relaciones entre la escuela y la comunidad.
Nos menciona que las reuniones de la Asociación de Padres de Familia es el espacio donde se informa, se revisa y se evalúa, y donde se plantean y resuelven los problemas que afectan a la escuela como un todo.
La participación de la comunidad se traduce en mejor aprendizaje
Cuando el proceso de comunicación se mejora entre el hogar y la escuela, la relación se vuelve cordial y ambos actores (padres y maestros) obtendrán satisfacciones y enriquecerán el aprendizaje de los alumnos.
        
Opinión
Durante este capítulo pudimos observar la importancia que tiene que los padres se involucren en el proceso de enseñanza de sus hijos, en sí que toda la comunidad se involucre en la enseñanza de la escuela, ya que, como lo vimos en capítulos anteriores de este mismo libro toda la comunidad es beneficiaria, y le corresponde hacer algo por ella.
         La lectura de Mortimore “Características claves de las escuelas efectivas” también nos habla de la colaboración hogar-escuela que debe de haber y fomentarse.
         La participación de los padres no puede ser superficial, Mortimore habla de un verdadero involucramiento por parte de los padres,  ya que tiene efectos positivos en los resultados académicos de los alumnos y en sus comportamientos.


Referencia: Schmelkes, Sylvia (1995)  Capítulo IX La calidad necesita de la participación de la comunidad, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 101-116) México; SEP    
Capítulo VIII.

LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD
El reconocimiento del problema
Como ya no los había mencionado Sylvia Schmelkes  en otro capítulo de este libro, se debe de reconocer que existe un problema para comenzar a hacer algo sobre este. El reconocimiento del problema puede ser de dos tipos, una preocupación por los resultados deficientes o una el reconocimiento del problema.
         Cuando existe un problema se reconoce de diferentes maneras por medio de quejas, críticas o el director mismo darse cuenta de las fallas.
         Las quejas y las críticas deben ser constructivas y tomadas en cuenta, desde ahí se planteará la existencia del problema y se empezará a tomar medidas.
La idea se convierte en plan
En este capítulo la autora hace mención a los pasos a seguir para crear un plan.
1. El plan debe elaborarse en equipo.
Todas las personas deben involucrarse en el proceso.
2. El plan debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente.
Esto significa descubrir qué se hace y qué se logra generalmente. Si es así, es necesario:
a) Precisar las normas mínimas.
b) Proporcionar elementos para que todo el personal pueda cumplir estas normas mínimas.
c) Establecer, sanciones claras para el cumplimiento de las normas.
3. Diseñar los resultados deseados
Debemos tener en claro las metas a lograr, estas deben estar basadas en la realidad y no deben ser idealistas.
4. El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema.
Sólo atacando las causas se previenen los problemas y sólo previniéndolos se resuelven de raíz.
5. El plan debe privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio.
6. El plan requiere programas más precisos.
El plan se pone en práctica y se monitorea
Cuando se elabora un plan, las acciones deben replantearse y generas nuevas acciones que vayan acorde al plan.
         Se llama monitoreo a la revisión continua de los procesos a diferencia de las evaluaciones, el monitoreo puede verificar cual es la falla. Este también es parte de una acción en conjunto.
         El diálogo puede ser una herramienta que modificará las prácticas cotidianas, este debe ser fortalecido por todos los beneficiarios y debe ser el director el principal actor que estimule esta acción.
         Los resultados se evalúan
Cuando sólo evaluamos los resultados sin monitorear el proceso, sabremos que tanto se están cumpliendo los estándares, pero no se permitirá mejorar la calidad puesto que no sabremos en que área o qué es lo que está fallando.
         Debido a esto, para alcanzar calidad y eficiencia se debe de combinar la evaluación con el monitoreo para verificar el proceso y evaluar sus alcances.
Se cierra un ciclo y comienza otro
Como ya hemos mencionado al director le corresponde analizar los datos y en base a ellos, generar nuevas normas y reglamentos, de forma tal que lo que se hizo quede plasmado.
EL CICLO PHRA
Aquí la autora nos marca una serie de pasos, que merecen ser nombrados.
PLANIFICAR. Que es la construcción de planes.
HACER. Aplicación del plan
REVISAR. Ver si se ha producido la mejoría.
ACTUAR. Para prevenir la recurrencia.
Opinión
El capítulo número VIII hace referencia al cómo se debe de planear para producir un plan con el único fin de mejorar la calidad, para este plan debe de haber un monitoreo que no es más que el seguimiento que se le deben de dar a los resultados.
         La lectura de Sylvia Schmelkes “Evaluación del aprendizaje y calidad de la educación básica” hace hincapié en que la evaluación no brinda calidad, pero es un referente para ver si se están logrando los propósitos. En relación con el capítulo puedo decir que el monitoreo y la evaluación darán calidad, ya que uno se limitará al proceso y el segundo a los resultados, en conjunto serán más eficientes.


Referencia: Schmelkes, Sylvia (1995)  Capítulo VIII La planeación y la evaluación para la calidad, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 98-100) México; SEP
Capítulo VII.

LA CALIDAD CONDUCE AL MEJORAMIENTO CONTINUO DE LAS PERSONAS INVOLUCRADAS
Los problemas no son de los docentes, sino del sistema
“El problema de la calidad no reside en los docente, sino en el sistema”, esta afirmación que hace la autora es muy cierta puesto que los planes y programas están ubicadas en el sistema, pero  cuando el equipo de docentes, encabezado por el director se da a la tarea de modificar el sistema y de mejorar los procesos para alcanzar mejores resultados, los participantes se desarrollan como personas y pueden modificar ciertos patrones.
La importancia en la calidad es la calidad de las personas
Una escuela con un buen líder se preocupará porque el desarrollo de las personas ya sean alumnos o maestros y el de sus capacidades se dé plenamente.
Lo más importante es la posibilidad de vivir los valores del compromiso, la responsabilidad y la solidaridad
La satisfacción de que las personas están laborando con eficiencia y y aportando a la calidad en una institución genera satisfacción y una búsqueda de mejora de las cosas.
Si nos desarrollamos como personas podremos formar integralmente a nuestros alumnos
La autora menciona en un párrafo que “Cuando logremos crear las estructuras que permitan desarrollar a las personas, podremos tener la certeza de que estaremos en una posición privilegiada para proponernos lo mismo con nuestros alumnos”.
         Los valores que parecen deseables formar en nuestros alumnos:
1. La identidad
Está debe de estar favorecida por el profesor, tomando como base la dignidad y el respeto.
          Para el logro de la identidad se considera clave la existencia de:
a) La participación creativa.
b) La diversidad. El conocimiento de otras realidades.
c) La autoestima.
2. La libertad, la responsabilidad y el respeto al bien común.
         “La libertad es el derecho a elegir conociendo las consecuencias de la elección y haciéndose responsable de ellas”.
3. La equidad y la justicia.
 Dentro del proceso de mejoramiento de la calidad, la equidad es un valor fundamental y consiste en que los maestros se preocupen porque todos sus alumnos  aprendan y tengan las mismas posibilidades de aprender.
4. La solidaridad y el compromiso.
5. La congruencia
“La incongruencia estriba en las incongruencias entre el discurso y los hechos.”
Opinión
Para el logro de la identidad del alumno se plantean algunas características que debe propiciar la educación, estas deben ser proporcionadas por el maestro, pero sin olvidar que en el hogar también se debe de apoyar, ya que sin esa base que son los padres, los maestros poco podrán hacer.
         Como vemos en este capítulo, se menciona mucho los valores y la educación en ellos que los maestros deben de recibir para poderlos transmitir a sus alumnos, en base a esto la noticia del día 27 de octubre de 2011 nos dice que debe incluirse derechos humanos como materia obligatoria en educación básica, con lo cual estoy totalmente de acuerdo ya que los valores de respeto, compromiso, justicia, etc. se están perdiendo, y la educación debe retomarlos de manera relevante.


Referencia: Schmelkes, Sylvia (1995) Capítulo VII La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 75-88) México; SEP (biblioteca para la actualización del maestro)
Capítulo VI.

LA CALIDAD REQUIERE LIDERAZGO
En este capítulo la autora hace mención de la importancia que tiene que el director cumpla con su labor dentro del plantel, esto generará con más probabilidad que los demás actores escolares laboren de manera correcta  con entusiasmo.
El director debe de ser líder; debe apoyar y estimular
La autora Sylvia Schmelkes nos dice que “el papel del director es fundamental, pero logra más con el ejemplo y con su consistencia, que con la autoridad”, mucho de ellos es razonable, puesto que si el director no hace lo que predica, nadie a su alrededor lo hará. El director es el responsable de la calidad educativa de esa escuela, y es así como debe sentirse.
         Su labor no debe limitarse al papeleo y a las relaciones que pueda tener con el sistema educativo, debe involucrarse con su escuela, conocer lo proceso que ocurren y fungir como auténtico líder.  .
         Al igual en este capítulo la autora vuelve hacer mención de la importancia que tiene la constancia, nos dice que el director también debe de ser capaz de desarrollar un plan, una idea, ya que de ahí comienza la calidad.
El director debe buscar que el docente esté orgulloso de su trabajo
El ser líder implica ayudar a los demás miembros del equipo, “el líder debe ayudar a los docentes a trabajar más inteligentemente de tal manera que el maestro este orgulloso de su trabajo”. Cuando alguien se encuentra orgulloso de su trabajo se esforzará en mejorarlo y compartirlo con los demás.
Un director se preocupa por investigar
“Es necesario conocer como estamos logrando nuestros objetivos”. Esta parte nos hace mención a que el director debe conocer los alcances que su escuela  está teniendo, esto lo logrará mediante la revisión y el seguimiento que le dé a los  procesos que se estén llevando a cabo dentro de ella.
         En el proceso de mejoramiento de la calidad se debe contar con información para poder saber qué es lo que debes de reforzar y mejorar, y lo que definitivamente debes cambiar.
Un director se preocupa por la formación en el trabajo
La capacidad de autocrítica debe de estar presente en el director y en general en todo el personal de la escuela, pues sólo así se conocerán las necesidades de los beneficiarios, se aprenderá de los demás y se evaluarán los propios alcances.
         Cuando se conoce cuales han sido los alcances de los procesos el director sabrá si ha cumplido con el estándar supuesto, pero, debe de hacer algo con dicha información, si los actores escolares no están cumpliendo con lo requerido, es necesario imponer disciplina o  proporcionar oportunidades de acceso a los procesos de formación necesarios.
         “Mejorar la calidad es un proceso que exige una formación continua”.
El director tiene dos responsabilidades: mantener y mejorar
Mantener significa que todos cumplan con los estándares en un determinado tiempo.
         Para el mantenimiento se debe de tener cierta responsabilidad, que mucho tiene que ver con la constancia, es ir logrando estándares más altos, no conformarse.
El director tiene dos funciones: la función estimulante y de apoyo y la función de control
         La función estimulante, es, como lo menciona la autora la mejora de las relaciones  entre los actores, la de apoyo, es el manejo de los resultados y el trabajo que se logrará con ellos. Nos menciona también el control de los resultados que es la forma de evaluar si el proceso fue efectivo.

Opinión
En este capítulo se enfatiza la labor del director, ya que el es el encargado de propiciar las buenas relaciones y en él recaerán los éxitos y fracasos que la escuela tenga.
         En relación a este capítulo encuentro la lectura de Mortimore, “Características claves de las escuelas efectivas”, donde menciona que el director debe mantener un liderazgo profesional, firme y dirigido al mejoramiento de la calidad.
         Cuando un director cumple con sus funciones, es cuando vuelve las relaciones sociales educativas, en un medio para el consenso, donde tanto maestros como alumnos participen para conocer las deficiencias.
         En la lectura de Mortimore, el director debe ser un profesional sobresaliente, es decir, que debe conocer a profundidad su escuela, las aulas y lo que pasa en ellas, los planes y currículos vigentes así como el seguimiento de los alumnos, esto le dará una formación completa al director, pero también es necesario que trabaje con esos resultados en pro de la mejora continua y de la búsqueda de la calidad.


Referencia: Schmelkes, Sylvia (1995) Capítulo VI La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 75-88) México; SEP