lunes, 14 de noviembre de 2011

Capítulo II. LA CALIDAD PARTE DEL RECONOCIMIENTO DE QUE HAY PROBLEMAS


Introducción
No puede iniciarse un movimiento hacia la calidad si no se reconoce que existen problemas. Es necesario tomar la decisión de que ha llegado la hora de hacer algo al respecto. Ningún proceso real de la calidad puede darse sin la participación activa.
   Es necesario que exista un compromiso con lo que se emprende; y nuevamente, el compromiso debe de ser de todos.
   Hacer las cosas cada vez mejor supone constancia. Uno de los enemigos de la calidad es precisamente la falta de constancia, se debe al hecho de que el proceso de mejoramiento de la calidad es lento y gradual, pero permanente.
   Un compromiso de esta naturaleza requiere de liderazgo. El director debe aprender a ejercer este liderazgo y también que los maestros aprendan a aceptarlo y enriquecerlo.

Los problemas se resuelven de raíz
Se trata de resolver los problemas atacando sus CAUSAS. Muchas veces confundimos los síntomas de los problemas con sus causas.
   Un movimiento hacia la calidad comienza con los problemas que están más cerca de nosotros.

Los problemas de una escuela
La escuela típica no existe, por eso es muy difícil hablar de los problemas que afectan la calidad en las escuelas en términos generales.
   Hay algunos problemas que atentan contra la calidad de los aprendizajes y que están presentes en muchas de las escuelas.
·         El problema de la no inscripción. Si la escuela no es capaz de atraer a su demanda potencial, no hay condiciones siquiera para que tenga lugar un proceso educativo escolar.
·         El problema de la deserción. La deserción significa ausencia de contacto con el proceso de enseñanza. La existencia de este problema significa la ausencia de condiciones para hablar siquiera de calidad.
·         El problema de la reprobación. La reprobación en muchos casos causa la deserción. La reprobación es consecuencia del rezago escolar que un alumno va experimentando a lo largo de todo el año escolar.
·         El problema del no aprendizaje. Es la manifestación más tangible de la falta de calidad educativa. En la raíz de los fenómenos del no aprendizaje se encuentran en muchos casos las características del contexto en el que trabajamos. No obstante que buena parte de sus causas se encuentran en los procesos de enseñanza que tienen lugar en el interior del aula. El problema del no aprendizaje se convierte en un problema de enseñanza deficiente o inadecuada.
·         El problema de la equidad. El cometido de toda la escuela de nivel básico es lograr los objetivos de aprendizaje con todos sus alumnos. Existe un problema que se traduce en privilegiar a los alumnos capaces de atender y seguir el ritmo del maestro, y en ignorar o desatender a aquellos que muestran dificultades para hacerlo.
·         El ambiente en el que ocurre el aprendizaje. Para que un proceso de aprendizaje real ocurra, es necesario contar con un ambiente que lo propicie.
·         La falta de disciplina. Hay falta de disciplina cuando ocurre una de dos cosas, o la combinación de ambas: a) cuando la escuela como organización no tiene disciplina, y b) cuando no esta ocurriendo un proceso de aprendizaje. Los niños se aburren cuando no están aprendiendo, y cuando se aburren, se indisciplinan.
·         El tiempo real de enseñanza. Algunos de los problemas se generan por el solo hecho de que el tiempo destinado a la enseñanza efectiva no es el que se requiere.
·         Los recursos para la enseñanza. Muchas de las escuelas tienen recursos limitados. Los recursos son esenciales para propiciar estrategias diferentes de aprendizaje que lo vuelvan atractivo y despierten la participación y la creatividad de los alumnos. es necesario reconocer que estos recursos pueden generarse en la propia comunidad.
·         Las relaciones con la comunidad. Las experiencias de las escuelas que se proponen interactuar de manera más cercana con la comunidad y con los padres de familia muestran que, cuando esto ocurre los alumnos aprenden mucho más.
·         Las relaciones entre el personal de la escuela. Cuando el personal de una escuela labora en equipo, se apoya mutuamente, planea y evalúa en forma compartida, la calidad de sus resultados es notoriamente superior a la de las escuelas en condiciones similares. Si no hay equipo, no hay movimiento posible hacia la calidad.
   Un movimiento hacia la calidad comienza cuando se prioriza un problema, se identifican sus causas, y se moviliza el equipo para atacar de raíz estas causas.

Para solucionar un problema se requiere información
La escuela necesita generar información de carácter más cualitativo. Debe saber cómo se encuentran los niveles de aprendizaje entre sus alumnos, y como evolucionan.
   Cuando se identifica la presencia de un problema, hay que obtener elementos para comprenderlo, es decir para conocer sus causas.  Cuando el equipo de la escuela logra definir que algunas de estas causas pueden ser atacadas de raíz y decide emprender una acción en ese sentido, es necesario que mantenga constancia en la información sobre este aspecto.
   El proceso anterior es lo que permitirá continuar con el ciclo de la calidad.

OPINIÓN
Este capítulo aborda los problemas “comunes” de las escuelas, pero como cada escuela es diferente es responsabilidad de las escuelas visualizar cuales son los problemas que están afectando el proceso de enseñanza. Primero se deberá entender que existe un problema y descubrir las causas del mismo, además de que se debe integrar a toda la comunidad docente para que formen un mismo objetivo.
   Silvia Schmelkes nos habla de que debe haber un compromiso por parte de todos los actores escolares, pero sobre todo por el director, ya que él es el líder y debe cumplir con su papel. Misma mención nos hace Mortimore en el texto “Características de las escuelas efectivas”, donde nos habla de que el liderazgo debe ser firme y dirigido, además de otras características, que deberá integrar para iniciar el proceso de mejoramiento de la escuela.
   También Mortimore nos menciona que el ambiente en el que se trabaja influye positiva o negativamente en la enseñanza del alumnos, nos dice que deberá ser un ambiente ordenado, tranquilo y estimulante para los alumnos, misma mención que hace en este capítulo Silvia Schmelkes y con el cual estoy totalmente de acuerdo ya que si el la atmósfera o el sitio de la escuela esta rodeado de caos, el alumno perderá la concentración y se estimulará el vandalismo.
   Por último encontré una relación con una parte de este capítulo y un texto de la misma autora, “Evaluación del aprendizaje y calidad de la educación básica”, ambos nos hablan de la equidad, en el último texto se define equidad como la necesidad de que el objetivo de llegada sea semejante para todos los alumnos, y en este capítulo nos lo menciona como un problema de las escuelas, que el maestro fortalece y el cual propicia el rezago educativo.


Schmelkes, Sylvia, (1995), Capitulo II “La calidad parte del reconocimiento de que hay problemas”. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 31-42). México. D.F.: SEP

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